la gladys

hoy comienza mi vida bloggera me he decidido a escribir una entrada a este blog todos los dias y hoy me he despertado pensando en Gladys, la emblemática mujer, que nos recibía todos los días con las mismas pero siempre refrescantes bromas y otras veces a quién teníamos que consolar cuando corría su delineador negro y su sombra azul metálica por sus redondas mejillas.

la gladys permanció con nosotros porque ella nos cuidaba, nos retaba y se reía con nosotros y de nosotros. cuando nos quedábamos solos con manuel nos quedábamos huérfanos. cuando salía a sus visitas médicas, emperifollada, el delantal atrás, como reina, el pelo en alto. la admirábamos al salir y nos quedábamos solos en ese edificio blanco y helado, el techo de vidrio que dejaba pasar la lluvia en invierno y no dejaba salir el calor en verano. tic tac sobre los azulejos geométricos de salón colonial.

ya no está la gladys, se ha reemplazado afecto por efectividad, nostalgia por funcional y a la Gladys a Manuel, empleados de la Universidad de Chile, por una concesión privada con muebles nuevos, colores frescos y comidas nutritivas y completas. y los de hoy nunca sabrán lo que era comerse una tostada de la Gladys, la tostada que te hacía tomar desayuno dos veces, que te salvaba cuando llegabas apenas a las 8 de la mañana después de haber pasado la noche ensayando. la tostada mágica, imposible de replicar porque la hacía la Gladys.